El arzobispo de Ottawa a Trudeau: “Es imposible ser católico y proaborto”


Monseñor Prendergast recrimina al primer ministro canadiense que venda el mensaje de ser católico pero que defiende el aborto por responsabilidad política.

“Lógicamente es imposible”, asegura el arzobispo de Ottawa, Terrence Prendergast, que el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se considere católico y a la vez sea favorable al aborto.

Así se expresa el prelado en un editorial del periódico Ottawa Sun en el que critica el requisito que acaba de imponer el gobierno liberal de Trudeau de apoyar el aborto y las políticas transgénero para poder recibir fondos públicos para las becas de trabajo de verano.

El arzobispo, un jesuita, lamentó los “confusos comentarios personales” del primer ministro sobre la reconciliación de su catolicismo con el apoyo que ha pedido al aborto.

“No existen los derechos reproductivos o las libertades reproductivas a pesar de los reclamos del primer ministro”, escribió Prendergast. “Cualquier canadiense puede verificar esto leyendo en Internet la Carta de los Derechos y Libertades”.

Prendergast: “No podemos afirmar que apoyamos un derecho (que no existente) al aborto, que es lo que significa el eufemismo ‘derechos reproductivos’”

“Si embargo, el Ministerio de Empleo ahora puede denegar a las empresas el acceso a fondos públicos para el empleo de becas de verano si no respaldan un derecho inexistente”, afirmó el arzobispo.

Este nuevo requisito del gobierno de Trudeau a favor del aborto es desalentador para los católicos canadienses, explicó Prendergast, porque “con esta certificación se excluye a cualquier parroquia católica o institución benéfica provida de una ayuda gubernamental  para contratar estudiantes en verano”.

“No podemos afirmar que apoyamos un derecho (que no existente) al aborto, que es lo que significa el eufemismo ‘derechos reproductivos’”, escribió en el periódico.

“Aún más molesto es el confuso comentario personal del primer ministro sobre la coexistencia, lógicamente imposible, de su identidad como católico y su apoyo al aborto”,ratifica Prendergast.

“El periódico National Post dice que Trudeau ‘es un católico que ha tenido que reconciliar sus creencias religiosas con sus responsabilidades como líder político, y que esta última faceta le exige que defienda los derechos de las personas’”.

“Incluso si Trudeau no fuera cristiano católico”, comenta el arzobispo, “no puede inventar, promover o defender un derecho inexistente como el aborto”.